Pensamiento breve. El resto lo pone el lector.
El estudio en actitud relajada permite una mejor absorción de lo que intentamos incorporar. De la adquisición de nuevos conocimientos. Comencemos por pensar en las situaciones de riesgo que llevamos impresas en nuestro código genético. Y de las que no somos conscientes.
Por mecanismos que no es el caso (ni sé) analizar aquí en detalle en el momento de riesgo el cuerpo se tensa y nuestro potencial general se dirige a la fuerza: al ataque o a la huída. Simultanea y automáticamente se desactivan otras áreas sensibles que podrían en ese momento interferir en la misión principal: sobrevivir.
Si aceptamos esto como total o parcialmente cierto mediante la autoobservación es muy probable que localicemos tensiones físicas ante pasajes de «riesgo» (aunque en ellos racionalmente no se nos vaya la vida). Y también es muy probable que muchas de esas tensiones se localicen en nuestra espalda.
Los pasajes de riesgo aunque parezca exagerado a algunos nos generan miedo. Ese miedo aunque sea en pequeña medida desencadena agresión. Y es justamente esa actitud de agresión y su consecuencia física la que nos impide ser permeables: cancelamos una parte de nuestra sensibilidad es decir sentimos menos.
Y este es el mejor camino para dificultar la incorporación de nuevos conocimientos.
¿Tendrá esto algo que ver con el consejo de «estudiar relajadamente»?